domingo, diciembre 31, 2006

V8

Nada en mi queda
que pueda dar respuesta,
acallar emociones,
sustentar lamentos.

Vacío por dentro
de preguntas sin sentido,
olvidados los pasados,
hastiado de devenires.

Quédate contigo
y envuélvete en tu ombligo;
Sin ojos para ver,
ni oidos para escuchar.

De mi te quedará
la visión de una espalda,
senyal del camino opuesto,
por el que no llevar tus pasos.

Páramo

Entre la indiferencia y el odio.
Que más da, que da lo mismo.
Si tus ojos no me hablan; si tu aliento es putrefacto.
Si tus palabras son huecas y nada tuyo resuena.

Anhedonia y distancia.
Anestesiado a sentimientos; sordo a encantamientos.
Ni tu recuerdo en memoria, ni tu sonrisa en los labios.

Sin línea recta.
Ni cartabón ni escuadra; ni brújula o astrolabio.
Las puertas enmohecidas, los caminos perforados.

Perdida la sintonía.
Bifurcando vías, vaciando intersecciones.
Vomitando baules de afecto en naftalina.