miércoles, noviembre 21, 2007

Dualidad


Soy mi propio cuchillo y mi herida sangrante:
hierro frio brotando en manantial de sangre.
Filo hiriente en carne caliente.
De corte y arista, de punta en mango;
de cuerpo y mente, de vena en dermis.

Composición de esencias contrapuestas
en cuadro de blancos-negros, sin colores.
Nada en medio, sólo los extremos,
y el vacío páramo para perderse.

Esa mirada que clava en lo profundo,
y desnuda miserias de luna triste.
Quejidos arranca sin anestesia,
rostros desnuda sin hermosura.

Arriba, cuchillo en alto risco, rio de altura.
Precipitado, activo; sin freno, lleno de vida.

Abajo, carne, agua de remanso; rio en la mar.
Calmado, reflexivo; agua que se hace orilla.

Y en medio, hombre sin lázaro, sin camino.
El deseo de templar cuchillo, de calmar herida.
Y en medio, calma. Hoy, manyana, ayer.